Tres hombres, un gringo, un mexicano y un español, se perdieron en la selva y fueron capturados por unos caníbales.
El rey de los caníbales le dijo a los prisioneros que podían salvar sus vidas si lograban pasar una prueba que contenía dos partes: La primera parte de la prueba, era volver a la selva y conseguir diez unidades de una misma fruta. Entonces cada uno de los tres hombres tomó su camino a la selva para encontrar las frutas. El gringo regresó y le dijo al rey:
“Me llamo Joseph, yo traje 10 manzanas.”
El rey caníbal le explicó la segunda parte de la prueba:
“Ahora tienes que meterte por el recto cada una de las frutas. ¡Sin poner ninguna expresión en la cara, o te comemos!”
La primera manzana entró, pero con la segunda, el gringo se retorció de dolor, por lo que inmediatamente lo mataron. El español llegó y le mostró al rey diez cerezas. Cuando el rey le explicó la segunda parte de la prueba, el hombre pensó que sería tarea muy fácil, entonces empezó:
1.. 2.. 3.. 4.. 5.. 6.. 7.. 8.. 9 y justo en la novena cereza, soltó una carcajada y lo mataron.
El gringo y el español se encontraron en el cielo, y el gringo le preguntó al otro:
“Oye Perez, ¿y usted porque soltó la carcajada, si ya casi lo había logrado?”
A lo que el español le contesta:
“¡No pude evitarlo, es que vi al tonto del mexicano, llegando con PIÑAS!”
Comentarios
No hay comentarios
Escriba un comentario